Las mujeres Masai son una de las más conocidas en el mundo por la tribu a la que pertenecen, pues se han dado a conocer por conservar por cientos de años su cultura. Esta aldea está ubicada entre Kenia y Tanzania y ha sido desde hace muchos años un ejemplo de preservación de costumbres y cultura; sin embargo ¿Esta cultura y costumbres benefician a sus mujeres?

Ser mujer masai no es nada fácil, como en la gran mayoría de las tribus africanas. Según los hombres masai “una mujer no es importante. No deben ni pueden tener el mismo poder que los hombres”.

En esta tribu lamentablemente una mujer puede asistir a una escuela solo si es considerada inútil, por lo que la mayoría de estas mujeres no tienen estudios, ya que sus hombres o su padre no lo consideran necesario. A pesar de que la mayoría de las mujeres masai no tienen educación tienen conciencia de que su cultura milenaria niega sus derechos a una vida más justa, equilibrada y lo más importante: tienen conciencia de que por siglos se les ha negado el derecho de empoderarse a través de la educación.

Es por esto que muchas organizaciones por medio de distintos intermediarios conocedores de la cultura masai han podido ayudar a las mujeres a valerse por sí mismas realizando trabajos relativamente sencillos pero con los que logran sentirse un poco independientes sin que esto afecte su cultura. Algunas actividades están basadas en la elaboración de calzados.

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El hecho de no poder ser independientes económicamente no es el único problema de las mujeres masai, su casamiento es arreglado cuando son todavía unas niñas, siempre obedeciendo a intereses económicos y estéticos. Con respecto a la sexualidad increíblemente no se les niega tener relaciones antes del matrimonio; sin embargo al llegar a la pubertad a las mujeres masai se les practica la ablación.

RITO MORTAL

La ablación es una práctica realizada desde hace muchos años en África, lo que enciende las alarmas de organizaciones defensoras de los derechos de la mujer al considerar una aberración y un maltrato este tipo de mutilación que año tras año cobra muchas vidas, dejando a su vez, en el caso de las sobrevivientes daños psicológicos y físicos que perduran por el resto de sus vidas.

Según la OMS, entre 100 y 140 millones de niñas y mujeres han sido sometidas a la ablación del clítoris. Un ritual que suele realizarse entre los cuatro y los 14 años, aunque en algunos países se han detectado casos de niñas menores de un año que han sido mutiladas. De hecho, como explica Agnes Pareyio en entrevista a un diario, “entre los masais el rito se hace en la adolescencia, pero muchas familias, conscientes de que cada vez hay más esfuerzos por erradicar esta práctica, están adelantando la edad a la que mutilan a sus hijas. A los siete u ocho años ya se las circuncida”.

En este aspecto, lamentablemente no es mucho lo que pueden hacer organizaciones como la OMS, ya que es difícil, convencer a las mujeres masai de que esto más allá de sus tradiciones y cultura es sumamente peligroso para sus vidas y para su bienestar físico y psicológico.

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